Justicia interamericana mira a lo social tras superar violaciones más graves

Posted on Actualizado enn

IMG_0896México, 17 oct.- El Sistema Interamericano de Derechos Humanos comienza a plantearse cómo mejorar los derechos económicos, sociales y culturales (DESC) tras décadas de violaciones masivas perpetradas por agentes estatales en la región que gradualmente han sido superadas, dijeron a Efe varios expertos.
“El sistema interamericano nace básicamente vinculado con violaciones sistemáticas a derechos civiles y políticos”, pero con el tiempo “se abre a otras problemáticas” vinculadas “con patrones estructurales de violencia, de discriminación, de exclusión social”, explicó Víctor Abramovich, director del Instituto de Políticas Públicas en DD.HH. del Mercosur (IPPDH).
Pobreza, cómo mejorar la salud, la educación y proteger mejor derechos colectivos como los de las comunidades indígenas son algunos de los nuevos retos de un sistema surgido en 1948 con la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y la Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA).
A esos ellos les siguió un tratado fundamental, la Convención Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San Jose (1969), en vigor desde 1978, que creó la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH y CorteIDH, respectivamente).
Para el peruano Diego García-Sayán, presidente del tribunal interamericano, las “estadísticas sobre desapariciones forzadas, torturas” y “ejecuciones extrajudiciales” muestran progresos claros en la región, como si se hubiera pasado “de la noche al día” en un período relativamente corto.
Pese a los progresos contra la desigualdad social, la región aún “no ha resuelto lo que significan las capacidades del Estado de hacer frente a esas nuevas demandas, como lo hemos visto muy vivamente en las reclamaciones públicas en las calles de Brasil, en los últimos meses”, dijo a Efe.
En sentido parecido se pronunció el juez de la CorteIDH Eduardo Vio Grossi, quien explicó que en ese tribunal aún “no hay ni una jurisprudencia ni una doctrina totalmente acabada o consolidada” sobre los DESC.
“En la Convención Americana (CADH) todos los derechos económicos y sociales están planteados en la perspectiva del desarrollo progresivo”, dijo el juez chileno, quien es un convencido de que el asunto “en algún momento se tendrá que discutir a propósito de algún caso específico en lo que se refiere a la CorteIDH”.
Vio Grossi señaló que el Derecho y la Justicia “tienen que ser efectivos, estar acorde con la vida”, por lo que lo fundamental de cara al futuro es ver cómo se aplican a cada caso concreto.
“A lo mejor un desarrollo muy progresista, muy moderno, de los derechos humanos, en este caso de los DESC, podría significar incluso un retroceso en esta materia (…) porque los Estados podrían sentir que están siendo juzgados injustamente y que no pueden dar cuenta de ello”, dijo.
Entonces, añadió, “es un dilema que hay que plantearse más allá de lo jurídico, en términos políticos y morales”.
Para el exmagistrado del Tribunal Constitucional español Pablo Pérez Tremps, si se quiere avanzar en la agenda de derechos sociales, “lo que hay que hacer es aprovechar las buenas coyunturas económicas para realizar esa ‘inversión'” en ellos.
“En la medida en que la pujanza de algunos países, México, Colombia, Perú y otros, se pueda ir asentando, parte de los ‘beneficios’ revertirán en una mejora también de la situación social, económica, cultural” y “educativa”, apuntó.
El argentino Abramovich consideró que el sistema interamericano ya “está entrando en la temática” de los derechos sociales, culturales y económicos, y puso como ejemplo los casos relacionados con los pueblos indígenas, que cuentan ya incluso con una relatoría en la CIDH y una jurisprudencia “influyente”.
Admitió que hay menores progresos en torno a “demandas de exigibilidad directa de DESC” porque la Convención Americana “es un tratado de derechos civiles y políticos” y aún se ha recurrido poco al Protocolo de San Salvador, adicional a la Convención y específico para los DESC.
El Protocolo “tiene un sistema de informes periódicos que depende de un sistema de indicadores” creado por un grupo de trabajo de la CIDH que podría permitir hacer un seguimiento de la evolución de estos derechos, recordó.
Sin embargo, los Estados aún deben aprobar tal sistema y si ello sucede, “la OEA se pondría al nivel de lo que está pasando en la ONU, donde uno tiene el sistema de informes y, recientemente, un protocolo para casos” en materia de derechos económicos, sociales y culturales, añadió.
“Yo no pensaría en nuevos instrumentos (…), pero sí en que lo que está empiece a funcionar plenamente”, enfatizó el experto del Mercosur.

Fuente: La información

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s