Derecho Ambiental/ Enviromental Law

Posted on

alejandroescamilla-bookDeclaración de Cartagena: estos son los acuerdos de Latinoamérica y el Caribe sobre medio ambiente 
Fuente: SELA 
La semana pasada concluyó en Cartagena, el XX Foro de Ministros de Ambiente de América Latina y el Caribe. El foro tuvo una duración de cuatro días, los dos primeros consistieron en discusiones de expertos de alto nivel en los que se prepararon los borradores de las decisiones que se someten a consideración de los países durante el segmento ministerial.


Se firmó la “Declaración de Cartagena” que recoge los debates del Foro y las prioridades de los países enmarcadas en los proyectos de decisión. Las decisiones aprobadas durante el segmento ministerial fueron:
• 1. DECISIÓN SOBRE OCÉANOS. En este punto se pretende “fomentar el intercambio de información entre los países sobre los procesos nacionales de creación y de gestión de medidas basadas en áreas marinas y costeras”.
• 2. INTEGRACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE EN ARMONÍA CON LA NATURALEZA. Este punto tiene la intención de “concertar un programa de Cooperación Regional sobre Diversidad Biológica para apoyar a la creación de capacidades nacionales, con el fin de dar apoyo a la implementación de la Agenda 2030″
• 3. HACIA LA PLENA IMPLEMENTACIÓN DEL PLAN DE ACCIÓN REGIONAL SOBRE CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA. Pretende “hacer un llamado al Fondo Verde para el Clima, el Fondo Mundial para Medio Ambiente, el Fondo Especial de Cambio Climático y otras instituciones financieras pertinentes a fin de dar prioridad a las medidas de acción rápida que apoyan de forma simultánea la reducción de la contaminación atmosférica y el alcance de los beneficios a corto plazo para la adaptación al y mitigación del cambio climático”.
• 4. QUÍMICOS Y DESECHOS. Esta decisión que resulta de particular importancia para Colombia desea “establecer una red intergubernamental sobre químicos y desechos para América Latina y el Caribe con el objetivo principal de fortalecer la gestión ambientalmente racional de dichos productos y desechos, reforzar la cooperación sub-regional y regional y facilitar el intercambio de experiencias, asegurando la cooperación y coordinación con marcos internacionales y regionales convenidos, así como mejorando la participación y comunicación con otros actores”.
• 5. EDUCACIÓN AMBIENTAL PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE. Este punto tiene la intención de “solicitar al PNUMA que sistematice las nuevas experiencias sobre educación ambiental con enfoques integrales y adscribir estas experiencias a la Red, para la construcción del futuro Plan de Trabajo 2016 – 2018.”
• 6. INDICADORES ILAC. Decisión: “Solicitar al Grupo de Trabajo en Indicadores Ambientales (GTIA) con apoyo del Secretariado impulsar reuniones sub regionales de construcción y revisión de los indicadores, metodologías de cálculo, protocolos y guías metodológicas”.
• 7. PRINCIPIO 10. Pretende “continuar los esfuerzos para el fortalecimiento del diálogo y la cooperación regional, la asistencia técnica y la creación de capacidades, en apoyo a la construcción e implementación de una agenda regional propia en materia de derechos de acceso, considerando los avances, instrumentos, experiencias y prácticas existentes en la materia desde la consagración del Principio 10 de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, incluido el proceso de negociación intergubernamental en curso en el que participan los países de la región firmantes de la Declaración A/CONF.216/13 sobre la aplicación del Principio 10”.
• 8. CONSUMO Y PRODUCCIÓN SOSTENIBLES (CPS). Tiene la intención de “integrar como elemento transversal en todos los programas del Marco Decenal la necesidad de apoyar a las pequeñas y medianas empresas (PyMES) para fortalecer su desempeño sostenible y la eco-innovación; y seguir considerando la posibilidad de crear un programa específico sobre las PYMEs dentro del Marco Decenal (10YFP)”.
• 9. PLATAFORMA REGIONAL DE CAMBIO CLIMÁTICO. Somete a aprobación la decisión de “establecer una Plataforma Regional de Cooperación sobre Cambio Climático para América Latina y el Caribe, de participación voluntaria, la cual será liderada por los países de la región y comprenderá tres áreas prioritarias clave: (1) diálogo e intercambio de experiencias sobre políticas publicas climáticas; (2) acción climática tanto en adaptación, mitigación y perdidas y daños; y. (3) financiamiento y medios de implementación, incluyendo la transferencia de tecnologías, y ciencia climática y creación de capacidades y que promoverá la cooperación regional sobre cambio climático de forma progresiva”.
• 10. DIMENSIÓN AMBIENTAL EN LA AGENDA 2030 PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE. Pretende “reafirmar que el Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe constituye un espacio para el diálogo regional, el intercambio de buenas prácticas y experiencias y el seguimiento de políticas públicas, entre otras cosas, la integración de la dimensión ambiental en la implementación de la Agenda 2030 y su relación con la erradicación de la pobreza y los desafíos que enfrenta la región en este sentido. Por dicho motivo, el Foro proporcionará liderazgo, aportes y contribuciones sobre la dimensión ambiental a los mecanismos regionales de seguimiento de la implementación de la Agenda 2030 en la región, así como a la UNEA”.
• 11. INICIATIVA LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE.
En este momento existen documentos finales de esos puntos y sus decisiones esperan ser adoptadas por los ministros durante la tarde.

irish-hands

Macrojurisdicción del Derecho Ambiental aplicado al Tribunal Climático

Fuente: La Razón 

El primer período de compromiso del Protocolo de Kyoto ha reconocido vía mutatis mutandis (cambiando lo que haya que cambiar), artículo 19, ciertos mecanismos de arreglo de controversias como la Diplomacia, el Arbitraje o la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
Lo anterior constituye una cláusula de corte tradicional que fue poco –por no decir nada– exitosa entre las partes, puesto que, de los más de 180 Estados parte, las Islas Salomón son el único Estado que aceptó el arbitraje obligatorio que prevé el artículo 14.2 (Peyro, 2009).
No obstante, sobre los acuerdos de Marrakech de 2001 se presentó los procedimientos y mecanismos de control de cumplimiento del Protocolo de Kyoto (coppk 2001, 2005, 2014), debiendo estar a cargo de un Comité de Cumplimiento que, sin desconocer su originalidad, estructura o fin preventivo, establece un “grupo de la facilitación” y, en última ratio (razón), su carácter sancionador (grupo control del cumplimiento) no ha sido vinculante de facto y, según Orellana (2015), hasta la fecha no ha ejercido el rol que se esperaba.
Considerando un segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kyoto y mediante el Llamado de Lima para la acción climática se ha decidido “que en el futuro instrumento jurídico con fuerza legal en el marco de la Convención, aplicable a todas las partes, se deberá abordar de manera equilibrada, entre otras cosas, la mitigación, la adaptación, la financiación, el desarrollo y la transferencia de tecnología y el fomento de la capacidad, así como la transparencia de las medidas y la prestación de apoyo” (cop-pk, 2014).
Estos seis elementos de discusión para la cop21 de París requieren para su dinamicidad de otro elemento, el regulador sancionatorio en caso de incumplimiento de las partes. El efecto del comentario supra ha originado retomar una idea lanzada en Tiquipaya, Bolivia (cmpccdmt-gt5, 2010), cuando organizaciones indígenas plantearon la creación de un Tribunal de Justicia Climática vinculante que procese y sancione a los responsables del cambio climático, haciendo un llamado a los pueblos del mundo para apoyar la creación del mismo.
Acciones legales lineales del constitucionalismo andino, como de Ecuador (2008) y Bolivia (2009), han sido base y motivación para retomar el tema. De inicio, hay dos grandes discusiones de las causas del calentamiento global entre el ipcc (2014) y quienes plantean que este fenómeno es por causas naturales y no humanas.
Si bien ambas no desconocen el calentamiento global, varían en explicar su causa asumiendo que la atmósfera en la Tierra está influenciada otrora y ahora por factores exógenos como el Sol y los rayos cósmicos y endógenos como los volcanes, corrientes marinas y desarrollo de seres vivos que han contribuido a la dinámica climática. No es menos cierto que desde el Holoceno Máximo, pasando por la Revolución Industrial y apuntalándonos a finales de la Segunda Guerra Mundial el ser humano ha incrementado las concentraciones de co2, en el 40 por ciento desde la era preindustrial (Cook, 2002).
La posición adoptada en este ensayo es la ecléctica. Superado lo anterior y saliendo de la corriente científica climática, corresponde ingresar a la corriente jurídica ambiental, con un inicio, el Derecho per se, y un final, el Tribunal Internacional Climático.
El Derecho es un valor, norma y hecho social, así concluía Becasens Siches al tratar sobre la existencia del Derecho o la influencia del iusnaturalismo, que, explicado en el Drama de Antígona, planteó reglas inmutables que inspiran al hombre, porque Dios le ha dotado de razón y ésta creó el Derecho.
Lo anterior tiene una visión antropocéntrica. De sumo, se ha tenido que llegar al siglo XXI bajo la batuta del “constitucionalismo andino” para reconocer derechos a lo meta humano, a la Pachamama de los andinos o a la Gaia de los griegos (Zaffaroni, 2011); al recordar el pensamiento de Séneca podemos plantear la cuarta dimensión del Derecho, lo ecocéntrico, que está en la esencia de la vida, que hace nacer lo coexistencial, lo positivo y lo axiológico del Derecho; es el reconocimiento jurídico de la dinámica natural del ambiente y al ser; el humano parte de esta esencia, tiene la responsabilidad de protegerla y razonar sobre el futuro de su esencia, de lo biótico y del propio ente humano, de ahí que el Derecho es el instrumento para proteger su misma esencia, natura.
Esta base da apertura para reconocer al ambiente como un bien jurídico, porque entendemos a este macrosistema como “el conjunto de elementos subatómicos y macrosistemas holísticos que condicionan las diversas formas de vida que interactúan con lo abiótico, con las fuerzas exógenas, fuerzas artificiales endógenas, subsumidos todos ellos en una simbiosis del pasado, presente y futuro” (Vera, 2015).
Conceptualizado así el ambiente ya objeto de estudio del Derecho Ambiental, se fundamenta aún más la supradimensión de aquél con la Teoría Alejandrina. Esto es un nuevo enfoque de la naturaleza misma del Derecho Ambiental, pero no solo desde un punto de vista conceptual, sino desde el escenario procedimental o su materialización. Esto significa hablar de aspectos que se han superado para la consolidación de un Tribunal Internacional Climático.
Un primer aspecto es el límite de la soberanía, ya que desde la Carta de las Naciones Unidas (onu, 1947), si bien se reconoce el principio de soberanía y toda clase de intervención en los asuntos internos de cada Estado, la excepción de sobrepasarla se da en caso de que resulte una amenaza para la paz, lo que se entiende ciertos límites a la soberanía.
La misma línea sigue en el artículo 55 incisos b) y c) de la Carta. La Resolución 2625-XXV/1970 de la Asamblea General de Naciones Unidas, que difunde los llamados elementos de igualdad soberana, en ninguna parte menciona a uno de los elementos de la tridimensionalidad del desarrollo sostenible lo am- biental, entendible por cierto, porque recién en 1972 se reconoció al ambiente como sujeto de derecho, de ahí la necesidad de cambiar el pensamiento respecto a la soberanía, modificando la ideología clásica de Bodino, bajo un enfoque de Derechos Humanos Difusos contemporáneos, o como la lógica del Tratado de Maastricht, bajo un escenario común.
Al participar en la creación de una estructura jurídica de una convención o de un tratado internacional o en la construcción de un tribunal, reconociéndolo soberanamente, no puede alegarse luego violación de soberanía (García Gómez, 2001). Se ha producido una modificación del concepto de soberanía como consecuencia del desarrollo tecnológico de la globalización y de otros muchos factores, al quedar los aspectos económico, medio ambiental y financiero afectados por factores situados al margen del control de los Estados (1).
Lo cierto es que la contaminación ambiental no reconoce fronteras ni soberanías. Rompiendo más el esquema de soberanía, que muchas veces es justificativo para lograr la impunidad interna, la fidgar (2), en la Declaración de Madrid de mayo 2014, en su artículo 2 (Delitos de persecución universal), se ha propuesto dentro la esfera de la jurisdicción universal la inclusión de los delitos ambientales y económicos y pretende luchar contra la impunidad en cualquier parte del mundo.
Un segundo aspecto es la posible duplicidad de competencias con supraestructuras jurídicas, que bajo una sindéresis de sus dinámicas no cumpliría una tutela judicial efectiva climática; por ejemplo, la cij (3) se rige bajo el principio de consentimiento de los Estados, es decir, aceptar previamente su jurisdicción, falta de celeridad en la resolución de conflictos; de hecho, la ratio decidendi (razón suficiente) en materia ambiental, debe ser rápida.
La Corte Penal Internacional solo juzga a individuos y no a Estados, para abrir su jurisdicción estos deben haber ratificado el Estatuto de Roma y los delitos ambientales deben estar en el catálogo de delitos contra la humanidad. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea, encargado de interpretar el Derecho comunitario, ha sido de gran utilidad en la protección ambiental, pero su accionar está limitado a los miembros de la Unión (Álvarez Baquerizo, 2014).
El Sistema Interamericano de Derechos Humanos (sidh), tanto la Comisión como la Corte, debe previamente agotar instancias internas al igual que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos o la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, máxime cuando solo puede alegar defensa de derechos ambientales por conexión con otro derecho fundamental reconocido y en ningún caso aislado.
El comento supra da bases para crear un sistema regulador sancionatorio en caso de incumplimiento de compromisos o contribuciones de las partes o generación de contaminación atmosférica. Para ello, bajo la Teoría Alejandrina, es posible hablar de una Macrojurisdicción del Derecho Ambiental, aplicada al Tribunal Internacional Climático que en la cop21 logre su positividad o reconocimiento jurídico.
Reconocido así su funcionamiento bajo el principio de jurisdicción universal, país que firme o no firme el acuerdo de París deberá rendir cuentas a la humanidad, porque cualquier Estado se puede constituir en garante del respeto de los derechos ambientales, al igual que garante de los compromisos contraídos por los Estados parte de la Convención, sin que sea necesario agotar instancias internas, sino de conocimiento directo, no pudiendo alegar principio de soberanía porque el bien jurídico no reconoce fronteras.
Finalmente, la dinámica del Tribunal debe estar en base a un procedimiento rápido de urgencia, porque en materia ambiental la actuación debe ser rápida. Así, y solo así, lograremos una justicia climática con homogeneidad del Derecho Ambiental que abrirá caminos para tratar de los gases de efecto invernadero y de atentados de la industria del plomo y arsénico, solo por mencionar dos, que son lapidarios para el ambiente y salud.
Debe concluir con el recuerdo y aportes de los precursores climáticos Jean Baptiste, John Tyndall, Svante Arreheníus, Stewart Callendar, Gilbert Plass y participantes de las Conferencias Mundiales del Clima que han buscado y buscan una conciencia de respeto con el ambiente.
Métodos
La presente investigación es de tipo teórico y producto de una tesis doctoral (Vera, 2015), aplicando el método científico en prima facie y utilizando el enfoque de sistema se ha estructurado las principales unidades de análisis, como calentamiento global, sus teorías y regulación jurídica; el Derecho y su visión antropocéntrica y ecocéntrica; la soberanía en los textos constitutivos y nuevas tendencias y el principio de jurisdicción universal y su aplicación en el Derecho ambiental.
Asimismo, están el ambiente y su nueva concepción; las leyes naturales y la necesidad del reconocimiento por el Derecho ambiental en sus regulaciones; la evolución de las leyes humanas ambientales en diferentes partes del mundo; la Macrojurisdicción del Derecho ambiental en base al desarrollo de la Teoría Alejandrina, que explica por qué el Derecho ambiental debe cobijar lo meta humano y que, en esta materia, no se debe reconocer soberanías; los organismos interestatales jurídicos y bloques de negociación en cambio climático y el Tribunal Internacional Climático.
Planteado el esquema de unidades de análisis, el perfil de la tesis ha encaminado la prosecución de la investigación. Consecuente con ello, se ha respondido a los objetivos específicos, aplicando los métodos de inducción-deducción, análisis y síntesis, histórico lógico, revisión documental especializada, fuentes primarias, secundarias, literarias, audiovisuales, bi- bliotecas virtuales, ayudando a establecer el estado del conocimiento.
Se ha utilizado, además, el software Vensim para validar la propuesta en base al diagrama causal; finalmente, se ha hecho entrevistas a expertos que han dado línea para incorporar mayores elementos en la propuesta, es decir, la creación del Tribunal Internacional Climático.
Resultados
Quien escribe se ha posicionado en el enfoque ecléctico del calentamiento global, al igual que la consolidación de la cuarta dimensión del Derecho –lo ecocéntrico–, base para el desarrollo de la Teoría Alejandrina representada en la siguiente fórmula: A = (RNLN + RALH) JDA
Donde A es el ambiente, entendido este como el conjunto de elementos subatómicos y macrosistemas holísticos que condicionan las formas de vida que interactúan con lo abiótico, con las fuerzas exógenas y fuerzas artificiales endógenas, subsumidas todas en una simbiosis del pasado, presente y futuro.
Se asume que las relaciones naturales (rn) de la dinámica natural son regidas por las leyes naturales (ln) más las relaciones antrópicas (ra) reguladas por las leyes humanas (lh), integrantes ambas del ambiente. La jurisdicción (j), entendida como la macrojurisdicción del Derecho Ambiental, no desampara ni a las rn ni a las ra, atrayendo en su seno, en su espacio, en su protección, al unísono a las dos variables, logrando su visión holística al comprender al ambiente.
Se asume que la macrojurisdicción es un mecanismo regulador y protector del ambiente que será materializado en un “tribunal interestatal ambiental” o cualquier órgano jurisdiccional del mundo con competencia para la defensa del bien jurídico protegido: el ambiente. El primero es aplicado a los Estados, los segundos a personas jurídicas y naturales.
De ahí que el Derecho Ambiental “constituye el reconocimiento difuso contemporáneo por la humanidad, que reconoce los principios naturales y se rige bajo principios jurídicos, apoyado por las ciencias naturales y legales, bajo el fin último de proteger la naturaleza y toda unidad biológica, al igual que la protección y respeto de las dinámicas del ambiente, buscando la prevención y precaución del daño ambiental, producto de la actividad inconsciente antrópica” (Vera, 2015). Esta base conceptual ha permitido dar las pautas para la creación de un Tribunal Internacional Climático.
Tribunal Internacional Climático creado bajo el Acuerdo de París 2015
Artículo 1. (NATURALEZA JURÍDICA). El Tribunal Internacional Climático es el máximo órgano de justicia, de la Convención, sus resoluciones son vinculantes para todos los Estados, no pudiendo alegar ningún Estado la solución de sus controversias por otros tribunales, por lo que este Tribunal es el órgano especializado de justicia climática a nivel mundial.
Artículo 2. (COMPOSICIÓN). El Tribunal Internacional Climático está compuesto por los siguientes órganos, el Tribunal amplio, los jueces climáticos y el órgano científico climático.
Artículo 3. (MACROJURISDICCIÓN). A efectos de ejercer la justicia climática de forma irrestricta, todos los países aceptan la aplicación de la macrojurisdicción en apego al principio de jurisdicción universal, no pudiendo alegar ningún país el principio de no intervención, en materia ambiental climática.
Artículo 4. (CATÁLOGO GENERAL). El Tribunal Internacional Climático conocerá acciones u omisiones cometidas dentro de cada país, concernientes a: Chaqueos masivos, Incumplimiento de sus contribuciones nacionales, Deforestación no autorizada que involucre una masa considerable, Incremento de GEIe en el 5% de su línea base, Emisiones por accidentes producto de combustibles fósiles, Contaminación por metales pesados, Otros a ser determinado en el Estatuto Climático.
Artículo 5. (FISCALES CLIMÁTICOS). Los Fiscales Climáticos tienen la responsabilidad de investigar e iniciar acciones procesales en contra del país infractor o persona jurídica que adecuen sus conductas u omisiones al artículo precedente. Tienen bajo su tuición al órgano científico climático, a efectos de lograr la tutela judicial efectiva.
Artículo 6. (LEGITIMIDAD ACTIVA y PASIVA). Abrirá la competencia del Tribunal Internacional Climático a las denuncias presentadas por un Estado o un particular contra otro Estado o particular que adecúen sus acciones al artículo 4 de la presente norma fundacional.
Artículo 7. (ESTATUTO). La Conferencia de las Partes conformará una comisión especial para elaborar el Estatuto del Tribunal Internacional Climático, debiendo presentarse el mismo en la Conferencia de las Partes cop22 para su aprobación.
Es dado en París a los 7 días de diciembre de 2015.
La Macrojurisdicción del Derecho Ambiental como mecanismo regulador del calentamiento global base para el funcionamiento del Tribunal Internacional Climático, ha representado su necesidad en el diagrama causal adjunto en anexo.
Discusión
Los Estados Parte de la Convención han propuesto en la cop-20 políticas nacionales sobre cambio climático, programas sobre adaptación y reducción de riesgos, proyectos sobre fuentes renovables, acciones de una economía baja en carbono, estrategias para usar combustibles limpios o forestación, redes de investigación y planes de aplicación conjunta.
No obstante, en el eventual caso que se incumpla con los compromisos o no se hagan efectivas las contribuciones comprometidas, debe haber un órgano regulador jurisdiccional que haga cumplir en base al principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas; todo con el fin de cuidar el ambiente en su vertiente clima. Sin embargo, la política climática de cada Conferencia de las Partes, en su mayoría, pone trabas en su consolidación.
Se pone en la mesa la Teoría Alejandrina que ha logrado entender lo sustantivo del Derecho Ambiental, esto es, reconocer que su protección supera lo meta humano y su legislación debe nacer en base y comprendiendo las leyes naturales.
Ratifica su binormatividad dentro del Derecho doméstico, las demás ramas del Derecho aportan en la funcionalidad de este Derecho macro y en el Derecho interestatal da lineamientos Soft Law y Hard Law apegados a la corriente científica y problemas globales ambientales.
En la esfera del Derecho instrumental ambiental acusa procedimientos con celeridad y elimina fronteras en casos de daño ambiental transnacional aplicando la jurisdicción universal. Podrá haber detractores en su aplicación en base al principio de no intervención, pero se deberá considerar las dinámicas naturales y los efectos de una acción dañina al ambiente, que no reconoce fronteras.
Conclusiones
Se ha consolidado la Teoría Alejandrina que dio lugar al entendimiento de la Macrojurisdicción del Derecho Ambiental y que, a su vez, es el mecanismo regulador del calentamiento global, materializado en el Tribunal Inter- nacional Climático que deberá sentar sus bases jurídicas en el nuevo protocolo, acuerdo o instrumento vinculante universal para mantener el calentamiento global por debajo de los dos grados y su entrada en vigor el 2020.
El reto está en París, en la cop21. Deberán preguntarse, ¿qué ocurrirá a futuro, si ciertos países incumplen sus contribuciones comprometidas o contribuyen con el daño climático? (N. del E.).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s